Introducción
Una de las fallas más comunes en el Volkswagen Sedán es cuando el motor funciona correctamente en frío, pero después de varios minutos de manejo empieza a tironear, pierde potencia y termina apagándose. Luego de enfriar, vuelve a encender sin problema. Este síntoma suele confundirse con fallas eléctricas o de combustible, pero en realidad su origen está en el sistema de enfriamiento y en la dilatación de componentes internos.
Evaluación inicial
El diagnóstico debe iniciar siempre con las comprobaciones básicas de encendido y alimentación de combustible antes de abrir el motor. En este caso, ambas pruebas fueron satisfactorias: el sistema de encendido generaba chispa y el carburador entregaba gasolina correctamente. Sin embargo, al calentar el motor, la falla reaparecía, lo que indicaba que la causa no era eléctrica ni de combustible.


Diagnóstico técnico
Durante las pruebas se observó que el foco de presión de aceite parpadeaba al calentarse, y que al intentar encender el motor en ese punto, no presentaba compresión. Esto confirmó la hipótesis de un sobrecalentamiento interno que provocaba la dilatación de las válvulas y pérdida temporal de sellado.
Al desmontar la turbina, se detectó que las aletas de enfriamiento de las camisas estaban parcialmente bloqueadas por suciedad, reduciendo el flujo de aire. El exceso de temperatura hizo que las válvulas quedaran ligeramente abiertas, impidiendo la compresión y causando el apagado del motor. Una vez enfriado, las piezas recuperaban su tamaño normal y el motor volvía a funcionar, dando la impresión de una falla intermitente.


Otras causas que agravan la falla
- Bomba de gasolina de baja calidad que pierde presión en caliente.
- Polea del alternador con desgaste, generando fricción adicional y carga térmica.
- Sellos de tolvas dañados que permiten fugas de aire caliente dentro del compartimento.
- Ajuste incorrecto de válvulas (demasiado cerradas) que empeora la dilatación al calentar.
Solución aplicada
- Limpieza completa del sistema de enfriamiento (camisas, turbina y tolvas).
- Reemplazo de bomba de gasolina por una de flujo estable y comprobado.
- Cambio de polea y revisión de alineación del sistema de carga.
- Recalibración de válvulas a 0.006” con el motor completamente frío.
- Verificación de presión de aceite y temperatura de operación después del servicio.
Tras el mantenimiento completo, el motor mantuvo su temperatura dentro del rango normal, la presión de aceite se estabilizó y el vehículo no volvió a presentar apagones en caliente.

Conclusión
Si tu Vocho se apaga cuando se calienta, la causa más probable no está en la bobina ni en la gasolina, sino en el sobrecalentamiento del motor. La acumulación de suciedad en las aletas, tolvas mal instaladas o válvulas con juego inadecuado provocan dilatación, pérdida de compresión y apagones repentinos. Un diagnóstico adecuado y limpieza profunda del sistema de enfriamiento es la clave para eliminar definitivamente este problema.
Revisa periódicamente el estado de las tolvas, el ajuste de válvulas y utiliza siempre refacciones de calidad comprobada para evitar fallas recurrentes por temperatura.





