Introducción
En esta guía te mostramos un caso real en el taller: un Volkswagen Sedán que llevaba años guardado, con motor recién armado y varios detalles pendientes. El cliente lo trajo para echarlo a andar y nos encontramos con dos problemas comunes en proyectos detenidos: la línea de gasolina tapada y un cilindro que no corta.

1. Cómo destapar la línea de combustible del Vocho
Herramientas necesarias
- Compresora de aire
- Taladro
- Cable de acelerador (usado o nuevo)
- Carboclean o WD-40
- Filtro de gasolina nuevo
Procedimiento paso a paso
En muchos bochos que llevan años parados, la línea de combustible se tapa por óxido o residuos del tanque. De diez líneas que intentamos destapar, nueve se salvan con este método.
- Desconecta el tanque y la línea: sopla aire con compresora para confirmar si está tapada.
- Prepara el cable: corta la punta del cable del acelerador y colócalo en el taladro en modo reversa (para que no se deshilache).
- Inserta el cable con cuidado: avanza poco a poco hasta sentir el tapón.
- Después, gira hacia la derecha: para “desflorar” y limpiar internamente el tubo.
- Lubrica: rocía carboclean o WD-40, deja actuar y repite el proceso si es necesario.
- Sopla nuevamente con aire: hasta que salga libre y sin residuos.
Una vez limpia, reemplaza los filtros de gasolina —uno bajo el tanque y otro antes de la bomba— y recomienda al cliente cambiarlos nuevamente tras una o dos semanas, ya que los primeros filtros suelen taparse otra vez por residuos sueltos.



2. Precauciones de seguridad
Coloca trapos debajo del motor para evitar derrames de gasolina y ten siempre un extintor a la mano. A la hora de purgar y probar presión, verifica que la bomba trabaje correctamente (de 3 a 5 psi es suficiente para carburador).
3. Diagnóstico: cilindro que no corta
Una vez encendido el motor, el cliente notó que el pistón número 4 no respondía. Aunque había chispa, bujía nueva y puntería calibrada, no había cambio al desconectar el cable, señal de falla interna en el pistón o anillos.
Al revisar, se detectó un golpeteo interno (“toc toc”) proveniente del cilindro, posiblemente por pistón fracturado o anillo mal colocado durante el armado. Lamentablemente, el cliente había invertido mucho en pintura, interiores y accesorios, y decidió vender el vocho tras esta noticia.
4. Reflexión del taller
Estos casos duelen. No solo por la parte mecánica, sino porque entendemos la pasión y la inversión detrás de cada proyecto. A veces, después de años, un detalle como un pistón quebrado puede hacer que uno “aviente el arpa”.
Si te encuentras en una situación similar, respira, enfríate y piensa dos veces antes de rendirte. Muchas veces, el problema tiene solución con paciencia y un diagnóstico correcto.
Conclusión
Destapar una línea de combustible y revivir un motor de vocho no siempre es sencillo, pero con técnica, seguridad y experiencia se logra. Antes de pensar en vender tu proyecto, busca una segunda opinión. A veces el motor solo necesita un poco más de cariño y tiempo para volver a rugir como debe.





